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Josefa: la espía de San Martín

ARTICULOS / 10 de Junio de 2015

Nota publicada en el diario La Prensa el 05.04.2015

Josefa: la espía de San Martín

LA PRENSA. 05.04.2015 | El último libro de Rodolfo Terragno revela a un personaje histórico desconocido. María Josefa de los Ríos fue una mujer que luchó durante las invasiones inglesas y estuvo prisionera en Inglaterra. Su papel de colaboradora íntima del Libertador no fue menor en el proceso independentista.

Por Pablo S. Otero

 

Rodolfo Terragno es abogado de profesión y como afiliado a la UCR ha ocupado diferentes cargos durante los gobiernos de Alfonsín y De la Rúa. También fue senador y diputado. Pero su gran pasión, a los 71 años, sigue siendo la historia.

En los últimos años se ha dedicado a investigar aspectos desconocidos del máximo prócer de la Argentina: José de San Martín. Fue así que en 1998 publicó Maitland & San Martín (reeditado y ampliado en 2012), y en 2012 Diario íntimo de San Martín, Londres, 1824. Ambas investigaciones le valieron su incorporación al Instituto Nacional Sanmartiniano. También es miembro de la Academia Argentina de la Historia; la American Academy of Sciences and Arts (Boston) y la American Philosophical Society (Filadelfia).

Recientemente presentó un nuevo libro dedicado al Libertador: Biografía de María Josefa Morales de los Ríos. La amiga íntima de San Martín (Sudamericana, 190 páginas). Se trata de una obra que apunta a rescatar no la relación entre ambos, que no dejaría de ser una anécdota, sino la importancia que representó Josefa para la historia argentina. Se trata de la primera biografía sobre un personaje desconocido y olvidado pero de una vida novelesca y atrapante no sólo por la influencia que habría tenido sobre el Libertador sino en los acontecimientos que rodearon al prócer.

EL PERSONAJE

En diálogo con La Prensa, Terragno repasó brevemente sus anteriores obras y brindó un perfil acerca del personaje al cual dedicó su último libro.

-¿Se considera un coleccionista de documentos sobre San Martín?

-Me interesan sólo los documentos que tienen valor histórico y develan aspectos desconocidos de las acciones desarrolladas por San Martín. Mi primer libro sobre él estuvo consagrado al Plan Maitland, que el general escocés Thomas Maitland presentó en 1800 al gobierno de William Pitt el Joven, y que preveía instalar un ejército en Mendoza para cruzar la cordillera de los Andes, derrotar a los españoles en Chile e ir a tomar el Perú: una idea que pudo haber influido en el Plan Continental de San Martín. Es un documento que había permanecido archivado desde entonces. Mi segundo libro, basado en documentos existentes en Gran Bretaña, estuvo dedicado a revelar qué hizo San Martín en Londres en 1824, sobre lo cual tampoco se sabía nada.

-¿Cómo se le ocurrió abordar un personaje casi desconocido como Josefa?

-Hace unos años le compré al librero anticuario Víctor Aizenman una carta ológrafa de San Martín que había permanecido inédita desde 1820, con la esperanza de descubrir algún mensaje cifrado. Además quería saber sobre los personajes que aparecen en el texto, en especial la referencia que hacía sobre Josefa. Es posiblemente la última carta que San Martín envía desde Valparaíso, antes de partir para el Perú. Su autenticidad fue certificada por Horacio López Peña, presidente del Colegio de Calígrafos Públicos.

-¿Cómo fue la investigación?

-Fue una paciente investigación que por momentos parecía que no conducía a nada, pero de a poco comenzó a brindar datos ocultos de interés. Me llevó varios años y tuve la oportunidad de poder consultar diferentes archivos en Veracruz, Cádiz, Madrid, Segovia, Londres, Montevideo, Buenos Aires y Mendoza.

-¿Quién era Josefa?

-Una mujer aguerrida e interesada en los asuntos de Estado. Cuando su esposo fue gobernador de Montevideo, ella desarrolló una política social que le fue elogiada por Hipólito Vieytes. Cuando las invasiones inglesas, movilizó a la población y ayudó a reclutar voluntarios. Al caer Montevideo fue llevada, junto con su marido, como prisionera a Inglaterra. En 1810 estaba en Buenos Aires, participando en tertulias donde se gestó la Revolución de Mayo. Y la Asamblea del año XIII le otorgó un subsidio por de por vida. En Mendoza, ayudó a la formación del Ejército de los Andes y luego actuó como espía de San Martín cuando él era Protector del Perú y aquí se desarrollaba la guerra contra los Carrera. Con estos datos es incomprensible que la historia argentina no se haya ocupado de ella.

-¿Tuvo realmente influencia en las luchas por la independencia?

-Con bajo perfil. De todos modos, una mujer que luchó contra los ingleses y estuvo prisionera en Inglaterra, mereció una subvención de la Asamblea del Año XIII y colaboró con San Martín, no es un personaje menor en el proceso independentista.

-¿Cuál era su relación con San Martín?

-Era una relación de mucha confianza. Desde el Perú, por ejemplo, San Martín le escribe que se siente viejo y sin ánimo para seguir la lucha. Ella le responde "Usted no es viejo ni puede serlo porque aún le falta mucho para concluir su obra". San Martín no confesaba tales debilidades a cualquiera y no cualquiera se animaba a decirle a él cosas como esa. Y cuando San Martín se fue a Europa para no volver le dejó a ella el sable corvo, que para él era un tesoro. Es el sable que años después iría a Francia y él legaría a Rosas en reconocimiento por la defensa de nuestro territorio ante el bloqueo anglo-francés de 1848. 

-¿Qué importancia tuvo en su vida privada?

-Es difícil decirlo categóricamente y éste es un tema que no está en el centro de mi interés. Quienes se ocupan de la vida privada de los personajes históricos han prestado atención a un párrafo de la carta que yo compré, en la que él pide que la cuiden "en los mismos términos que a mi mujer propia". También a otra misiva (publicada en el libro) en la que ella lo llama "mi sustento y mi todo", y en otros datos de mi investigación que sugieren cercanía, pero que yo puse sólo porque una investigación no puede omitir nada de lo que se encuentra.

-Revelar aspectos de la vida privada de un personaje histórico, ¿influye sobre su obra o imagen pública?

-¿Influir en él o influir en la visión que de él tenga la posteridad?. En ambas hipótesis, la vida privada puede influir en ciertos casos. Una tragedia familiar, por ejemplo, puede abatir a un héroe y tener efectos en su actuación. En la valoración histórica las revelaciones sobre la vida privada pueden influir de distintas maneras según el propósito del historiador. "Humanizar" a un héroe puede servir para que no se lo vea como un hombre sobrenatural, porque si es sobrenatural no puede ser imitado y, por lo tanto, no sirve como ejemplo. Pero también se lo puede "humanizar" para banalizarlo, disminuyendo así su real importancia.